Nuestro corazón es una casa: cómo sanar traumas, soltar el pasado y aprender a recibir ayuda

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  🟢 Nuestro corazón es una casa: ¿qué encontrarías si hicieras limpieza profunda? Nuestro corazón es una casa. Y cada sentimiento es un objeto. Si hoy hiciéramos una limpieza profunda… ¿qué encontraríamos? Cartas viejas. Fotografías que aún duelen. Recibos emocionales que nunca terminamos de pagar. Una prenda que ya no nos queda, pero nos negamos a sacar porque “tal vez un día”. Existe un dicho que afirma: “Si el cuenco está lleno, no puede recibir agua nueva.” Y lo mismo ocurre con el corazón. Cuando lo sobrecargamos con pasado, no dejamos espacio para el presente. Mucho menos para el futuro. 🟢 El armario emocional y la dismorfia del alma Hace tres años, después de una gran decepción, inicié un proceso de pérdida de peso. Al principio no fue por amor propio. Fue por dolor. Quería no volver a sentirme insegura nunca más. Hoy sigo en el camino. Pero la herida… ¿sanó completamente? Cada domingo cuando mi dismorfia me ataca, entiendo que sigo limpiando. Que aún s...

Bienvenidos a la Rioja


 

Un enero en el norte

Ahora quiero contarles de La Rioja.
Pero antes, tengo que volver nueve años atrás.

Porque hay lugares a los que una no llega sola.
Llega guiada por personas.

A mi vida, hace casi una década, llegó alguien que se tomó el tiempo de conocerme de verdad, de creer en mí cuando yo aún no sabía hacerlo y de formarme con paciencia, respeto y visión.
A veces me gusta pensar en él como el Yoda de mi vida —sabio, silencioso, firme—, porque su enseñanza nunca fue ruidosa, pero sí profunda.

Él viene de La Rioja.
Fue gerente de la empresa en la que trabajé durante muchos años.
En las horas de almuerzo me hablaba de su hogar, de su tierra, de su gente.
Pero no lo hacía como quien enumera datos:
sus historias eran cuentos, relatos tan vivos que una podía cerrar los ojos y viajar.

Puedo decirlo sin reservas:
su amor —humano, honesto, exigente— hizo de mí la persona que hoy soy.
Y su nombre merece ser dicho con gratitud: Juan Alberto.

Don Juan, como le digo con cariño, junto a su esposa —hoy un ángel—, vieron en mí algo que ni yo misma alcanzaba a ver.
Despertaron en mí el deseo de aprender, de ambicionar con dignidad, de trabajar por algo más que sobrevivir.

Su relación, su manera de amarse, el respeto mutuo, la calma con la que compartían la vida…
fueron semillas.
Semillas que me enseñaron que ese tipo de amor también podía existir para mí.

Este blog, en muchos sentidos, también es para ellos.

La Rioja es historia y vino.
Es tierra amplia y fértil, viñedos que se pierden en el horizonte y una cultura que se saborea despacio.
Sus vinos, reconocidos por denominación de origen, llevan siglos contando historias en cada copa.

En Uruñuela, dentro de ese mar de viñedos, encontramos un pequeño paraíso:
Jardín entre viñedos – Casa de Ainhoa.
Un lugar luminoso, acogedor, profundamente humano.
Pet friendly de verdad, pensado para disfrutar sin prisas, con calefacción en invierno, terrazas abiertas en verano y un recibidor de ventanales enormes que invitan a leer con una copa de vino en la mano.

Pequeña curiosidad para quienes aman el cine:
por allí pasó Mario Casas, y su visita quedó inmortalizada en una fotografía que se exhibe con orgullo.

A solo veinte minutos de Logroño, corazón de La Rioja, se abre la famosa Calle Laurel, con más de sesenta bares en apenas trescientos metros.
Un desfile de aromas, risas y sabores.

Pero hubo un lugar donde el tiempo se detuvo del todo:
Emociones en Boca.
Allí compartimos una tarde con alguien a quien llevaba años deseando volver a ver.
Alguien que sembró en mí la pasión por este país tan hermoso.
Por un momento sentí que los años no habían pasado.
Que algunas conexiones no se oxidan nunca.

Visitamos también la Iglesia de Santa María la Redonda, con su imponente bóveda de entrada, testigo silencioso de siglos de fe y arquitectura.

Y si algún día buscan los sándwiches más sabrosos de Logroño, la Cafetería El Sabroso es una parada obligatoria.
Adriana, su anfitriona, atiende con una calidez que hace querer volver.
Nymeria, por supuesto, también fue consentida: desayuno incluido, cortesía de la casa.

Viajar con mascotas requiere previsión, y la Veterinaria Bustillos fue impecable en la gestión del documento necesario para regresar a República Dominicana.
Todo fluyó con cuidado y profesionalismo.

Y así, como todo lo que vale la pena, llegó la despedida.
Nos fuimos de La Rioja con la nostalgia de quien deja un pedacito de familia atrás…
pero con el deseo firme de volver.

A Juan Alberto, gracias.
Por enriquecer mi vida con tu sabiduría amorosa, tu paciencia, tu compromiso constante y tu carisma silencioso.
Y a tu familia, gracias por dar tanto sin esperar nada a cambio.

Somos profundamente afortunados de tenerlos en nuestra vida.


🌿 Ritual Weste — Honrar a los maestros

Esta noche, toma una hoja y escribe el nombre de alguien que haya cambiado tu vida sin hacer ruido.
Agradece en silencio.
Dobla el papel y guárdalo en un libro.
Hay enseñanzas que siguen vivas mientras las recordamos.









 

















 























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